La estaca es algo que sujeta, que no permite que se vuele o que se vaya algo, pueden ser cosas, pueden ser objetivos, pueden ser ideas.
En el campo de las ideas, es aquello que nos identifica, por lo cual te reconocen, lo que más refleja la forma de pensar, ser y sentir.
En una organización política como el MPP, es aquello que por encima de errores y aciertos expresa el cerno de su historia. Así nació el Fondo, como una concreción de nuestras ideas y nuestros sueños.
Por su incidencia económica en la sociedad, no pretende que de él surjan los cambios profundos que ella necesita. Pero sí aspira a preparar y prepararnos para un proyecto de país que será el producto del sacrificio de todos los orientales. Aspira a rescatar valores de nuestro pueblo que la sociedad capitalista tiene sometidos. Aspira aportar su esfuerzo para el país solidario que necesitamos, a liberar el capital más importante que tenemos: nuestra gente.
Este Fondo, creado para apoyar económicamente a pequeños emprendimientos productivos o de servicios en forma de préstamos, tiene su capital original en el ahorro que el MPP obtiene al aplicar un tope salarial a todos los compañeros y compañeras de la organización que ocupan cargos de gobierno y particular confianza. Este ahorro “autoimpuesto” fue discutido y resuelto previamente al triunfo electoral del Frente Amplio y es la síntesis de una vieja idea acuñada muchos años atrás.
Está especialmente dirigido a los sectores más pobres de la población, y son fundamentalmente concebidos como un apoyo para crear un trabajo, un recurso genuino de ingresos para el grupo familiar u otro tipo de colectivo.
Orientado a un sinfín de rubros, funciona en todo el país. Tanto puede utilizarse para compra de herramientas como para poner en circulación un capital de giro imprescindible que logre sostener y desarrollar una fuente de trabajo.
Para otorgar el préstamo se estudia la viabilidad del proyecto, la garantía es el valor de la palabra, el compromiso de honor entre quien recibe el préstamo y el Fondo de saldar la deuda que se contrajo. La garantía también es el barrio. La única sanción que puede tener quien no cumpla su palabra es que el mismo barrio lo desapruebe, porque de la devolución dependerán otros proyectos, otras posibilidades, otras esperanzas.
Pero nuestra gente ha respondido muy bien.
lunes, 18 de junio de 2007
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